martes, 30 de junio de 2009

CADA VEZ QUE EL LAMENTO

















CADA VEZ QUE EL LAMENTO
Cada vez que el lamento, yerra mis ojos caidos
Me ahogo y pierdo la esencia de la vida;

Tan floja mi calma se aloja y se carcome entre mis dedos
y en la manilla del alma;
Quedo Perplejo, distante entre flores amarillas.

Con gusto a polvo dejo la eterna esperanza
y un manifiesto de gloria quedara suscrito en la pesadumbre.

No tengo cemento ni ladrillos para construir
Los nuevos momentos de mi carne viviente,
De mis parpados de sal y de mi mente moreteada
No dejo de advertir el instante en que mis huesos
Hablan por tu boca hilada; no seguiré más esos
Labios que tanta carne de mí tragaron.

Aun vives en la piel con la agonía
De ver vomitar los rios de fuego maligno,
No hablare de llantos, ni de espanto
mas no quiero ser la victima de tu laberinto
Ni dejar aquella lobreguez enterrar sus manos afiladas en un cuerpo sin sangre,
¿Qué haré con la armonía, que haré con mis sueños?
¿Que hare con el humo de un cigarro que se ha consumido?
¿Que hare ahora? ¿volar? Y juzgar con inocencia un destino perverso;
O zurrar el cauce de mi corazón malherido;

Tengo un dolor en el alma ahorcada;
que corta el Rumbo de mi vida;
Que no para de petrificar mi pecho ardiente;
Que me dejó en manos huidas.

¿Es que todo esta perdido o es que nada comienza?
¿Que será de la muerte o de la vida
y de mi alma?,…o será que mi vida se agota mientas escribo
O que la muerte me ronda mientras duermo,
y en cada suspiro me oxido.


(02/05/2001)

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