
Dios es mi propio hermano.
¿Por qué yo Señor he de creer en ti?
¿Por qué si he sido un escéptico?
Más tampoco pude curar las heridas de tus manos
Solo pude besar tus heridas como beso a mi hermano
Pero intente curarlas-lo siento-no pude. (En un sueño)
Tras la ventana escucho algo así como: el silbido de una locomotora
Que siempre trae algo, siempre viene algo que no llega
Las luces del video casette parpadean, como en las películas, cuando llegan extraterrestres y los números van cambiando a una velocidad espeluznante
Pienso: ¿Qué es lo que siento? La bala de un arma que no he disparado entra por mi frente, -nada es casualidad, sigue silbando el tren como si viniera del holocausto
Una corriente de viento abre la puerta de mi habitación, juego constantemente a estar vivo o estar muerto, pero solo en las noches en que no hay conciliación con lo que sueño. ¿Es Dios el que viene? Como dicen: a juzgar a los vivos y a los muertos
La cuenta regresiva ya comenzó en la video cassetera, mientras un nervio de mi muslo tirita pidiendo que me calme.
“Viejas marcas de locomotora
En rieles con óxidos sollozo
Desolladas corren por la vía
Como corre la vida a la muerte
Y tropieza con piedras negras
Y tropiezan con piedras blancas
Siempre hay una opción camino al destino”
En rieles con óxidos sollozo
Desolladas corren por la vía
Como corre la vida a la muerte
Y tropieza con piedras negras
Y tropiezan con piedras blancas
Siempre hay una opción camino al destino”
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